La Liga Panameña de Fútbol (LPF) anunció el pasado domingo la apertura de una investigación de oficio tras el controvertido desenlace del partido entre Alianza FC y Sporting San Miguelito, disputado el sábado 2 de mayo en el Estadio Rommel Fernández Gutiérrez por la última jornada de la primera fase del Clausura 2026.
El encuentro terminó 3-2 a favor de Alianza, pero el foco de las sospechas recae en una jugada al minuto 90: el autogol del portero José Calderón, que selló la victoria verdolaga y desató una ola inmediata de indignación en redes, entre aficionados y dentro del propio plantel del Sporting.
En un comunicado oficial, la LPF informó que su Unidad de Integridad ya citó a las partes involucradas para que rindan explicaciones. Además, activó “todos los mecanismos establecidos en su protocolo institucional, incluida la articulación inmediata de una fuerza de tarea conjunta”. La liga subrayó que, “si bien en el fútbol pueden darse errores propios del juego, existen situaciones que exceden ese margen y resultan inaceptables dentro de los estándares de competencia profesional”.
“La Liga actuará con la máxima rigurosidad y llevará la investigación hasta sus últimas consecuencias”, advirtió el organismo. De comprobarse responsabilidades, se solicitarán “sanciones ejemplares” y se enviará comunicación formal a la Comisión de Disciplina de la Federación Panameña de Fútbol (FPF) para que evalúe medidas adicionales.
El Sporting San Miguelito no se quedó callado
El club académico emitió su propio comunicado en el que expresó “profunda preocupación” por indicios que podrían vincularse a “situaciones irregulares”. Confirmó que ya presentó denuncias formales ante la LPF y la FEPAFUT, exigiendo investigaciones “inmediatas, exhaustivas e imparciales”.
“Rechazamos cualquier conducta que atente contra la integridad del fútbol”, señaló el Sporting, al tiempo que hizo un llamado a todos los clubes y autoridades del fútbol panameño para “trabajar de forma conjunta” y fortalecer los mecanismos de control.
La FEPAFUT refuerza su postura de “cero tolerancia”
Este lunes, la Federación Panameña de Fútbol salió al paso de la polémica y reiteró su política de “cero tolerancia” al amaño. Recordó que cuenta con protocolos aprobados por FIFA y mantiene canales confidenciales de denuncia activos.
Un fantasma que regresa
El caso revive episodios oscuros recientes en el fútbol panameño: en 2023, un técnico denunció públicamente arreglos de partidos; en 2024, la “Operación Garra” del Ministerio Público terminó con la detención de dos jugadores y un exfutbolista por pagos para alterar resultados.
Ahora, la LPF y la FEPAFUT enfrentan la prueba de demostrar que las palabras se traducen en acciones concretas. La investigación está en marcha y el país del fútbol observa con atención: la credibilidad de la Liga Panameña está en juego.
