El exseleccionador de Costa Rica, Fernando “Bocha” Batista, señaló a Panamá como el modelo que el fútbol tico debería imitar si quiere volver a ser competitivo a nivel internacional. Lo hizo en una entrevista exclusiva con Teletica, su primera aparición pública tras ser destituido el lunes 28 de septiembre de 2026, apenas días después de que la Federación le ratificara en el cargo.
Batista, quien dirigió solo seis partidos (un empate y cinco derrotas), reconoció sentirse “triste y con bronca” porque creía en un trabajo de largo plazo. Aseguró que la decisión de echarlo “en mucho ya estaba” después del primer partido de la Liga de Naciones ante Curazao. En ese contexto, el argentino contrastó la inestabilidad costarricense con lo que ocurre en el país vecino.
Según el técnico, entrenadores locales le advirtieron que el trabajo sería largo y que el camino a seguir era el de Panamá. “Panamá mantiene estructura y proyecto desde hace 10 años”, explicó. Recordó que los canaleros, tras perder una eliminatoria cuando tenían siete puntos de ventaja, retuvieron a su entrenador. El resultado, dijo, es que ahora están en el Mundial, mientras Costa Rica no clasificó.
El argentino insistió en que Costa Rica “tiene que hacer un trabajo a largo plazo, le duela a quien le duela” a los dirigentes. Diagnosticó que el fútbol tico “vive del recuerdo” y no prepara el futuro. Puso también el caso de Canadá, que sostiene un proceso de varios años, y evitó el enfoque de corto plazo que, a su juicio, prioriza títulos inmediatos como la Copa Oro por encima de la construcción de bases.
Batista advirtió que rivales como Curazao, Haití y Panamá “están mejor actualmente”. Para aspirar al Mundial 2030, sostuvo que los jugadores deben llegar a la Mayor con más de 20 o 30 partidos internacionales y que la eliminatoria “se gana contra uno mismo” si no se mejora desde abajo.
El técnico agradeció a los jugadores por su compromiso y a dirigentes como Osael Maroto y Ronald González por la confianza inicial, aunque discrepó con las decisiones centradas en el resultado inmediato. La entrevista, difundida este martes por Teletica, deja un mensaje claro: sin continuidad y sin un proyecto sostenido como el panameño, Costa Rica seguirá pagando el precio de la improvisación.
