En el rectángulo de juego, donde la física se vuelve poesía y el balón obedece a fuerzas invisibles, el delantero panameño Newton Williams dictó su propia ley. No la de la gravedad de Isaac, sino una más contundente, más saprissista: la Ley de Newton. Dos goles, dos sentencias, y el Deportivo Saprissa se alzó 2-1…
