Según informó RMC Sport, la atmósfera en el Olympique de Marsella se ha tensado considerablemente, tras el traspaso del lateral derecho panameño Amir Murillo al Beşiktaş turco, movimiento concretado a principios de febrero por una cifra cercana a los 6 millones de euros.
La salida de Murillo no fue pacífica. El entrenador Roberto De Zerbi lo apartó del primer equipo, tras criticarlo públicamente por falta de «hambre» y compromiso, enviándolo a entrenar con los reservas y facilitando su marcha.
Fuentes del club hablan de altercaciones en los entrenamientos y un malestar creciente en el vestuario, donde varios jugadores cuestionan las tácticas y decisiones del técnico italiano.
De Zerbi, por su parte, ha expresado en varias ocasiones sentirse más criticado de lo habitual, atribuyéndolo en parte a su nacionalidad extranjera, lo que le genera una sensación de traición por parte del entorno mediático y, en menor medida, del club.
La goleada 5-0 sufrida este domingo ante el Paris Saint-Germain ha agravado la crisis; con el italiano admitiendo la responsabilidad colectiva, pero insistiendo en su exigencia de compromiso total.
El Marsella atraviesa un momento delicado, con el vestuario dividido y el futuro de De Zerbi nuevamente en entredicho, mientras Murillo inició una nueva etapa en Turquía.

