Panamá cayó 0-1 ante México en el amistoso de este jueves, pero la historia que se llevó todo el mundo no fue la derrota: fue el partidazo que se marcaron los dirigidos por Thomas Christiansen contra una selección mexicana que, aunque jugó con futbolistas locales, sigue siendo México.
Y el técnico hispano-danés no pudo contener su emoción en la conferencia de prensa posterior. Con la voz quebrada y una sonrisa que no le cabía en la cara, soltó una frase que ya está dando la vuelta en redes: «Yo creo que es para estar orgullosísimo del partido que han hecho los pelaos. Competir de tú a tú hasta el último minuto contra una selección como México tiene muchísimo mérito».
Christiansen sabía que el guion del partido iba a ser ese: México dominando la posesión, Panamá sufriendo ordenado y buscando sus momentos al contragolpe. Y sus jugadores lo ejecutaron a la perfección.
«Nos tocaba sufrir, pero también aprovechar los momentos con balón. Y lo hicieron. Lo hicieron muy bien», insistió.
El seleccionador destacó especialmente el crecimiento de la Liga Panameña de Fútbol (LPF) y el objetivo cumplido del microciclo: observar de cerca a varios futbolistas que no suelen estar en las convocatorias oficiales.
«La idea era verlos individualmente y darles la chance de mostrarse. Varios de estos chicos pueden estar perfectamente en la próxima convocatoria de marzo», adelantó, lanzando un guiño que ya tiene a más de uno soñando despierto.
Sobre el joven delantero Kadir Barria, Christiansen fue claro: «Sabíamos que iba a ser un partido durísimo para él, solo contra los centrales, corriendo de lado a lado. Pero mostró madurez, inteligencia futbolística y es un jugador muy interesante. Vamos a seguir observándolo muy de cerca».
El único lunar fue el gol mexicano en los minutos finales por una desatención defensiva, algo que el técnico ya marcó en rojo: «Nos falta un poco de concentración en los cierres de partido. Es algo que tenemos que mejorar urgentemente».
Pero ni siquiera ese gol empañó la noche. Panamá demostró que el fútbol local está creciendo a pasos agigantados, que hay talento joven con hambre y que, con más tiempo de trabajo, este equipo puede dar muchas sorpresas.
Christiansen se fue de la sala de prensa con la cabeza alta y un mensaje que resume todo: orgullo puro por unos «pelaos» que le plantaron cara a México y casi se traen un empate histórico.
