La FIFA reconoció este miércoles, durante una reunión celebrada en Rabat, que cometió errores en el proyecto fallido FIFA Forward Enterprise (FFE), con el que pretendía vender participaciones del Mundial a inversores privados. El organismo advirtió además que no tolerará “ningún ataque” a su integridad y que tomará “todas las medidas necesarias” para defender su reputación.
En un comunicado de prensa, la FIFA explicó que el Consejo y las federaciones miembro no debían haberse sentido excluidas del proceso, admitió que éste “debería haberse gestionado de otra manera” y reconoció fallos también “tras la filtración de la propuesta a los medios de comunicación”.
En una carta aparte dirigida al Consejo y a las federaciones miembro, el organismo ofreció disculpas por estos errores y se comprometió a garantizar que no se repitan. Para ello, se llevará a cabo una revisión cuyos resultados se presentarán en la próxima reunión del Consejo de la FIFA.
“Tras la retirada del proyecto, se acordó que la FIFA no tolerará más ataques a su integridad, buen gobierno y debido proceso, y que adoptará todas las medidas necesarias para proteger y salvaguardar su nombre y reputación. Siempre se aprende de esta experiencia, y la FIFA seguirá mejorando sus procesos. (…) Si bien se cometieron errores, todo lo que se hizo se realizó en pleno cumplimiento del marco normativo de la FIFA”, señala la nota.
La reunión contó con la presencia del presidente Gianni Infantino, el secretario general Mattias Grafström y miembros de la Junta Directiva. Los debates se centraron en la necesidad de mejorar los procesos tras la retirada de la propuesta FFE. Tanto Grafström como los miembros de la Junta respaldaron a Infantino, quien a su vez reiteró su “pleno apoyo” al secretario general —crítico con el proyecto— y a la administración de la FIFA.
Todas las partes coincidieron en que los procesos, las comunicaciones y las interacciones “pueden y deben mejorarse continuamente en términos de su eficacia y eficiencia”. También se reconoció “la magnífica labor” de la administración que garantizó el éxito de la Copa Mundial, posible gracias a que todas las partes “hablaron con una sola voz y trabajaron como un solo equipo”.
La alta dirección confía en que los resultados de la reunión fortalecerán la gobernanza de la FIFA, ayudarán a restablecer la confianza en la organización y permitirán prepararse “para los grandes eventos y desafíos que se avecinan de manera unida y transparente”, mientras se continúa con la misión de desarrollar el fútbol en todo el mundo.
Por último, la FIFA anunció que colaborará “estrechamente” con las partes interesadas para examinar cómo puede seguir apoyando el desarrollo del fútbol a través del programa FIFA Forward, en beneficio de las 211 federaciones miembro, las Confederaciones y las Asociaciones Regionales.
