A más de un año y medio de la actual administración, el Instituto Panameño de Deportes (PANDEPORTES) enfrenta duras críticas por la aparente parálisis en los proyectos de infraestructura futbolística que el país reclama desde hace años.
Los estadios y canchas emblemáticas siguen en el mismo estado de abandono o con avances mínimos, pese a los anuncios oficiales.
El reclamo es directo y sin rodeos: nada del Estadio Agustín “Muquita” Sánchez, en La Chorrera; nada del Estadio Luis Ernesto “Cascarita” Tapia, en la ciudad de Panamá; nada del proyecto Los Milagros de Chitré, en Herrera, y nada del Maracaná. Estos escenarios, vitales para la Liga Panameña de Fútbol y el fútbol base, continúan siendo motivo de quejas por su deterioro, falta de mantenimiento y condiciones que ponen en riesgo la integridad de jugadores y aficionados.
Incluso el tan promocionado Estadio Aristocles “Toco” Castillo, en Veraguas, que fue reinaugurado en febrero de 2025, ya tenía un avance del 90% heredado del gobierno anterior.
El caso más reciente y que genera mayor indignación es el Estadio “Rico” Cedeño, en Chitré. Hace exactamente dos meses —el 8 de enero de 2026— PANDEPORTES anunció con bombos y platillos la recuperación de la obra abandonada desde 2019. Sin embargo, hasta la fecha lo único visible es la limpieza del monte en el terreno de juego.
¿Qué pasó con el contrato que le dieron por contratación directa a la empresa? La obra, que debía ser un símbolo de renovación para la provincia de Herrera, sigue estancada y convertida en “pura bomba de humo”.
Mientras PANDEPORTES asegura en sus redes y comunicados que “avanza con paso firme” en varios proyectos y que ha reactivado obras heredadas, la realidad en el terreno para el fútbol profesional y aficionado es otra: estadios con gramilla en mal estado, instalaciones obsoletas y promesas que se diluyen mes tras mes.
El fútbol panameño, que ha dado pasos importantes a nivel internacional con la selección nacional, merece escenarios dignos. Por ahora, la deuda de PANDEPORTES con la pelota sigue abierta y sin fecha clara de pago. La pelota está en la cancha del Instituto. Los aficionados y el periodismo deportivo esperan respuestas concretas, no más anuncios.

